Otro fin de semana marcado en el calendario, con el objetivo de ir a surfear por las blancas laderas de nuestro querido Pirineo. En un principio, estaba previsto asistir a la Skiada EUPB 2010 con los de siempre: Patri y David, Sencho, Paco y Marta, Xapi y Álex. Pero parece que todos los elementos se aliaron en nuestra contra. La meteorología en Andorra para el día acordado se presentaba como la peor de las posibles: fuertes vientos del noroeste, una isoterma de 0 ºC a una cota de 800 metros y la previsión de nevadas para casi todo el fin de semana, combinado con mi bajo presupuesto y que no teníamos cadenas para el coche, nos hicieron desisitir a Dani y a mí.

Así que nos tuvimos que conformar con subir a la estación de Port del Comte de nuevo, como venímos haciendo estos últimos 3 inviernos, en vista de lo 'negro' que se presentaba el evento en tierras andorranas, lugar en el cual se hallaban nuestros compañeros y amigos, que subieron hacía allí la noche anterior. El día tampoco se presentaba demasiado halagüeño en la comarca del Solsonès, pero el tiempo iba a ser más benigno, con previsión de alguna nevada débil para primeras horas de la tarde. Lo primero que pudimos comprobar, habiendo pasado ya por Solsona, es que desde el Coll de Jou se podía contemplar un manto de niebla y brumas matinales que cubrían por completo toda Catalunya, o al menos toda la que nuestra vista alcanzaba a ver, que en un día soleado puede llegar hasta distinguir claramante el Montseny y Montserrat, al sur y al sureste, respectivamente. Pero nada de nada, en la vertiente norte, donde se hallan las pistas de ski, el día era claro y soleado, pero con un frío y un viento que no nos esperábamos.
Nos tomamos la jornada de snowboard con tranquilidad, evitando los telesillas más concurridos y explorando nueva pistas por las que todavía no habíamos surfeado. A las 14.15 horas aproximadamente, empezó a nevar de forma débil pero constante, y según pasaban los minutos, se iba acrecentando la sensasión de frío y la nevada cogía un poco de fuerza. No obstante, fue un buen día para practicar mi deporte favorito, con la grata compañía de Dani, que cada día va a más y se siente más cómodo sobre tu 'tablita'. Y como no podía ser de otra manera, aquí van un par de vídeos que hicimos un rato antes de marchar de las pistas.